domingo 1 de noviembre de 2009

Padre e Hijo

Genética pura. Ni más ni menos. Este padre y su hijo son como dos gotas de agua, ensabanados, bocinegros y botineros. Las orejitas negras, las pequeñas manchas distribuidas exactamente igual en la anatomía de ambos, la cara entrepeladita...
En fin, dos preciosidades idénticas, cubiertas además por esa capa tan espectacular que levanta murmullos cuando un toro “blanco” sale por la puerta de chiqueros.
Por fuera, son iguales. Ahora, lo que el becerro lleve dentro lo sabremos, bien dentro de dos años, si es tentado para semental, o dentro de cuatro, cuando salga a una plaza. Yo sólo sé que si en el comportamiento sale a su padre, que se llama “Laborioso”, es del guarismo 03, tiene el hierro de Valenzuela y pertenece a una de las reatas más insignes de la rama “osborne” de Núñez del Cuvillo, tendrá una clase inmensa...
Ya os lo contaré cuando llegue el día.

viernes 30 de octubre de 2009

¿Cambio Climático?




Digo yo del cambio climático que será como las meigas, que haberlas, hailas. Lo cierto es que ha habido años de sequía galopante, y a la cabeza se me viene el horrible 1997, pero siempre, cuando llegaba octubre y el otoño aparecía, la lluvia iba a más y por lo menos el campo verdegueaba. Y, por supuesto, no soportábamos temperaturas cercanas a los 30º C, que es lo que hemos tenido hoy.
Una vez más, las imágenes dicen más que las palabras. Están tomadas dos días después de acabar la feria de San Lucas, precisamente la única jornada de los últimos tiempos en que cayeron dos gotas, a todas luces insuficientes para paliar la más que preocupante situación del campo.
Además, estas fotografías son de una de las fincas más ubérrimas de todo Jaén, “Medianería”, hogar desde hace casi un siglo de los toros marcados con el hierro de Flores Albarrán. Allí siempre cuentan los viejos mayorales de la zona que “se mea un pájaro y sale hierba” y por eso mismo era la envidia y el “deseo secreto” de todos los ganaderos de por aquí.
Pero este 2009, a las alturas de año en que andamos, la finca parece un erial, o como dicen por ahí arriba, un secarral, y en la inmensidad de sus vistas sólo se ve el ansiado color verde en las copas de los chaparros.
¿Será cosa del dichoso cambio?

jueves 29 de octubre de 2009

Veletas


Una veleta es el remate de un cortijo, de una casa, o de un palacio. Una veleta, tan fútil y cambiante como el viento, que es quien la maneja, pero que al mismo tiempo marca una dirección con inequívoca claridad.
De todas, las de mayor personalidad siempre me han parecido las del campo bravo, bien coronando la chimenea mayor de una finca, o la contera del palco de la plaza de tientas. Me encantan aquellas que no caen en la simplicidad y buscan el detalle. Aquí os dejo dos, una “torista” y otra “torerista”, porque en una tiene protagonismo un toro y en la otra, el torero.

La primera de ellas corona la casa de “Valdefresno”, y desde su altura se aprecian las llanuras salmantinas aledañas a Tabera de Abajo, un paisaje bellísimo que me fascinó desde el primer día que lo vi. Hecha con preciosa sencillez, refleja cómo un mayoral está moviendo un toro ayudado de su garrocha. Y, coronando la escena, el hierro que el primero de los Fraile usó, el rotor de un motor, simbolizando que la unión hacía la fuerza.

La otra , alegórica de un par de banderillas, está en todo lo alto de la puerta por la que se entra a la plaza de tientas de “Rozas Viejas”, finca donde pacen los machos de “Jaralta”, en pleno corazón de Los Pedroches, otro paraíso de inmensos encinares, llano como la palma de la mano.
Ay, las veletas, si pudiesen contar alguna de las muchas cuitas y enredos que se han forjado a su sombra...

miércoles 28 de octubre de 2009

Verdad y Dignidad




El personaje que aparece en las fotos es el “honorable” (creo que así se llaman todos los presidentes de la Generalidad de Cataluña) José Montilla. Si algo muy gordo no lo evita, él será quien firmará el decreto que acabará con los toros en la región donde gobierna.
Siempre he dicho que la gente del toro somos como mulas de noria, porque hasta que no nos dan palos encima del lomo no empezamos a movernos. Y a veces es tarde, porque el dueño se piensa que la mula no sirve para nada y la vende para hacer salchichón. A lo mejor eso es lo que nos ha pasado en Cataluña, con todos los antis movilizados al socaire de la situación política y haciéndose cada vez más fuertes. Hasta el punto de que mucha gente, seria y realista, ve cerca el final.
Claro, que el principal problema reside en la puñetera ley electoral que tenemos en España, según la cual una inmensa minoría puede apretar el cuello a un partido que ha tenido unos cuantos millones más de votos que ellos, pero no los suficientes para alcanzar mayoría absoluta. Que es lo que pasa ahora mismo con las huestes del “ínclito” José Luis Carod Rovira (lo estoy escribiendo todo en castellano moderno porque me sale de ahí, ¿entendido?), un personaje que odia los toros sólo porque significan algo netamente español.
Pero éste es, precisamente, un blog de toros y no de política, más todavía porque soy apolítico total. Aunque Roque, mi querido profesor de filosofía en C.O.U. afirmaba que yo no debía decir eso, porque no existían los hombres de tal especie, sino los que se pasaban a todos los políticos “por el forro de los cojones” (sic).
En fin, que el de Iznájar, sí, de Iznájar, porque Montilla nació en el corazón de Andalucía (encima eso), no en Cataluña, puede ser el que apuntille a La Fiesta en aquella región, y de paso, la libertad de mucha gente a elegir lo que quiere hacer con su vida.
Por eso mismo me han llenado de estupor sus declaraciones de hoy, a cuenta del escándalo de corrupción descubierto por allí. Montilla, muy digno él, ha declarado textualmente “Los únicos valores que deben guiar el ejercicio de los cargos públicos son la Verdad y la Dignidad”.

¿Verdad?. Lo es que usted, aparte de las veces que se dejó ver por la Monumental catalana, ha estado en bastantes plazas de toros. Y gustosamente, además. Como el día de estas fotos, en la feria de Baeza, hace un par de años, siendo ya presidente de la Generalidad. Ese día se sentó en una barrera, acompañado del alcalde de la ciudad, o sea, donde todo el mundo pudiese verlo y, a tenor del relajado semblante que mostraba, parecía estar disfrutando tela de la corrida. Que no fue a la portuguesa, ni al estilo “Las Vegas”, sino a la española en toda su extensión. Otra cosa fue cómo se le crispó el gesto al ver cerca el objetivo de la cámara...

¿Dignidad?, ¿qué es dignidad, pensar una cosa y decir otra por rebañar un puñado de votos?. ¿Eso es dignidad?. Pues entonces yo no soy digno, ni quiero serlo en la vida...

Si al final Roque, mi sabio profesor, tenía más razón que un santo: “Luismi, por el forro de los cojones, que te lo digo yo...”. Él sí que sabía.

P.S.: Estas fotos, que por supuesto no aparecen en el extenso catálogo de la web biográfica del Sr. Montilla, están a disposición de todos cuantos queráis utilizarlas. Por eso mismo están subidas al blog con bastante más calidad de píxeles de lo habitual. Si las usáis, que sea para bien.

martes 27 de octubre de 2009

El Viejo Semental

Recuerdo, hace más de veinte años, una portada de “Aplausos” que tenía el mismo título que este post. Aparecía en ella un semental con muchos años sobre sus lomos, creo recordar que del hierro de Osborne.
Hoy, repasando fotos de hace tiempo he dado con ésta. Otro viejo semental, “Molinero” se llamaba, que tenía nada menos que quince años cuando se tomó la instantánea. Y “Molinero”, como todos los sementales que llegan a esa edad, tenía muchas cosas que contar de su vida.
Había nacido en “Las Ramblas”, en una de las primeras parideras que Daniel Martínez tuvo cuando decidió hacerse ganadero. Era la del año 92, y cuando cumplió dos años fue tentado para padre. Con él pasaron la prueba otros dos toros determinantes en la ganadería de Martínez, pero también en otras muchas: el archifamoso nº 13, “Mangarrota”, y el nº 3, “Montes”, que también ha ido ganando celebridad con el tiempo. Además, los tres eran hijos del mismo toro, el “Ensaladera-27”, del hierro de Marqués de Domecq, pero propiedad de José Miguel Arroyo “Joselito”.
Pero “Molinero” era el más difícil de manejar en el campo, y quizá eso influyó en que Daniel se lo vendiese a Javier Moreno y a Rafael Miranda, que hacía poco habían empezado la aventura de ser criadores de bravo en tierras de Jaén bajo el nombre de "Miranda y Moreno", y que hoy en día es de las mejores, si no la mejor de la provincia.
Allí, en los cercados del “Collado de Santa Ana” pasó “Molinero” la mayor parte de su vida, más de diez años, teniendo como principal virtud en sus productos la mejor un raceador puede transmitir: uniformidad en el comportamiento. Tuvo hijos de vuelta al ruedo, de ovación en el arrastre y muy pocos que bajaran el tono. Además, sus hijas son mayoría absoluta entre la actual nómina de vacas madres de la ganadería que fue su harén.
“Molinero” murió de viejo hace unos meses, y quizá ésta sea la última foto que se le hizo. En ella está ya mayor, muy mayor, con el pitón derecho caído por los avatares de muchas peleas, muchas cercas destrozadas y muchas puertas pasadas. Y está también flaco, de tanto cubrir vacas y de hacerlo un año sí y otro también.
Pero en esa tarde nublada de invierno aún se le ve altivo, en lo alto del cerro del cercado de sementales, y en su mirada cansada todavía se adivinaba el fuego de la bravura, de una existencia vivida al cien por cien, en la que tuvo todos los lujos, placeres y cuidados que un bovino puede desear. Como rey de la casa que era…

lunes 26 de octubre de 2009

Partido de Resina: Las Instalaciones (y VI)









Con el no parar de fin de temporada, se me había quedado atrasado el último post sobre la ganadería de “Partido de Resina”. Y aquí está, más vale tarde que nunca.
Pero en éste no salen los bellos animales cárdenos que hacen a esta ganadería única e irrepetible, sino aquello que le da nombre: la finca.
O mejor dicho, las instalaciones de ella, que Jaime de Pablo-Romero tuvo prácticamente que hacer cuando se hizo cargo de la vacada, adquiriendo las partes que habían correspondido a sus hermanos.
Con estructura de cortijo andaluz, todo gira en derredor de dos patios, uno, al que dan las viviendas y que en su centro está adornado con palmeras. El otro, más amplio, tiene el suelo empedrado y una farola en medio. Allí está el embarcadero y adjunto a él, los corrales y la plaza de tientas.
Todo en colores almagre y blanco, y la plaza, con un pino extramuros de ella y enfrente del palco que sirve de sombra a uno de los burladeros. Estando allí pensé en toda la historia y la leyenda de esta ganadería, y más aún cuando ese catedrático de mayorales que es Manuel Muñoz me permitió pasar a su despacho, cubierto de fotos desde el suelo hasta el techo en sus cuatro paredes.
Allí estaban las fotos de casi todos los toros célebres de la ganadería, pero sobre todo, el sudor, la sangre y también las lágrimas de los Muñoz, esa familia de conocedores que desde hace más de un siglo lo han dado todo por la insignia “Pablo-Romero”.
Si tenéis oportunidad de ir, no la desperdiciéis. Porque aunque ahora no sean precisamente los mejores momentos de la divisas, es un auténtico placer para el alma de un aficionado estar en un sitio que es un pedazo de historia viva de la fiesta de los toros. Yo, por lo menos, fue lo que sentí.

domingo 25 de octubre de 2009

¿Indulto?... Así, no

Esta tarde ha tenido lugar el último indulto de una temporada que ha sido demasiado prolífica en ellos. Personalmente siempre me he posicionado a favor del perdón de la vida del toro, incluso en casos dudosos, porque opino que una vez la espada ha acabado con el animal, ya no hay vuelta atrás. Y hasta he tenido algún jaleo gordo por defender esa poestura.
Pero también cada día que pasa tengo más claro que, aún siendo el indulto uno de nuestros mayores argumentos frente a los “antis”, indultar por indultar es algo que nunca debe producirse, porque con ese modo de proceder se demeritan los animales a los que se les ha perdonado la vida con todo merecimiento.
Sin ir más lejos, lo sucedido esta tarde en Ubrique con “Majoleto”, un toro con el hierro de “Jesulín” que ha sido un animal “orejero”, noble, con clase, ni más ni menos que otros tantos que se lidian a lo largo de la temporada. Y un toro que se indulta debe ser un ejemplar EXCEPCIONAL. Este no lo ha sido.
Primero y principal, porque apenas si lo castigaron en varas, donde recibió un simple picotazo. Y después, porque aún teniendo muchísimos muletazos y corazón para aguantarlos, la componenda del indulto no surgió del clamor popular, sino de un apaño del clan que reina allí. Total, que a ese toro había que indultarlo poco menos que por narices.
Si repasáis las imágenes, al final de faena la gente prácticamente no pidió la gracia, sino que fue en el callejón donde surgieron las primeras protestas, que con rapidez prendieron en el tendido, aunque tampoco con gran apasionamiento. El influjo de los móviles hizo el resto...
Eso sí, arte tuvieron los muchos desplazados desde Córdoba, que se tomaron a chacota el indulto y pidieron con toda la guasa del mundo que tampoco matasen al cuarto. Para que veáis, fue lo único que me pareció serio de una historia que, vista por la televisión, me sonó a cachondeo.

sábado 24 de octubre de 2009

"Acelerado", un toro con suerte

Se llamaba “Acelerado”, tenía el hierro de Antonio Bañuelos y llevaba a fuego el nº 109. Como en “La Cabañuela” hace tanto frío durante los inviernos, el ganadero tiene las fechas de nacimiento bastante atrasadas, y “Acelerado”, hijo del “Bribón”, nació en mayo del año 2005, con la primavera burgalesa más que bien entrada.
Cuatro años y cinco meses después “Acelerado” se encontró con su destino, fue bravísimo y copó los premios de la feria de Zaragoza. Eso lo sabemos todos, porque además su comportamiento se pudo ver a través de televisión. Pero “Acelerado” tuvo todas las papeletas para no lidiarse en la plaza maña... y en ninguna otra. Me explico.

A Antonio Bañuelos le reseñaron este año una corrida para Zaragoza, pero por unas cosas o por otras, finalmente no se vio anunciado en los carteles. Así que le hablaron de reservarla para la próxima temporada, siendo su destino Madrid. Por supuesto que había una docena de toros que servían de sobra para Las Ventas, entre ellos “Acelerado”.

Pero este animal, que de cuatreño tenía una morfología desagradable por la forma en que había desarrollado sus largos pitones, era aún más feo de eral. Y como él unos cuantos hermanos de su camada. Así que Bañuelos decidió venderlos de erales para soltarlos por las calles o para concursos de recortes. Incluso llegaron a ser ofrecidos a una empresa que es líder en el sector de los festejos populares. Pero éstos no quisieron los animales de Bañuelos porque tienen fama de ser muy difíciles para los recortadores.

Esa fue la suerte de “Acelerado”, que continuó en el campo. De eral pasó a utrero y de utrero, a cuatreño, y todo hacía pensar que llegaría a cinqueño. Pero cuando la temporada tocaba a su fin los toros de "Alcurrucén" cuya lidia estaba prevista para el día 14 fueron rechazados, y una corrida de Bañuelos fue embarcada a toda prisa con destino al coso de Pignatelli. Entre ellos iba el nº 109 del guarismo 5. El resto es historia...

viernes 23 de octubre de 2009

Miradas...


La ganadería de Baltasar Ibán, como es bien sabido exitoso cruce de Contreras con Domecq, siempre se ha caracterizado por la raza de sus productos. Pero también por una característica física que siempre impone respeto cuando te asomas a verlos en los corrales: su mirada.
Es muy peculiar en esta vacada la forma de sus ojos, muchas veces saltones, y tan vivos, que dan miedo solamente por la manera en que te marcan.
Hasta que los profesionales, sobre todo los nuevos, se orientaron del tema, más de uno pasó una mala sobremesa desde el sorteo a la hora de vestirse de luces.
Estos de las fotos son dos ejemplos claros y ambos se lidiaron de novillos en la pasada feria de Arnedo. Y tuvieron también una cosa común, fueron los más revoltosos de los ocho que lidió la divisa verde y rosa.
Pero el año anterior salió otro, también con los ojos queriéndosele salir de las órbitas, que fue sensacional. Curiosidades de las ganaderías, ni más... ni menos.

jueves 22 de octubre de 2009

Los toros de Jaén: A vueltas con el Trapío





Hace cuatro días acabó la feria de Jaén, y apenas veinticuatro horas después de hacerlo, ya tenía preparado éste post, pero entre viajes al campo y otras cosas, no me ha sido posible colgarlo hasta ahora.
Viene a cuento de lo que ha sido el toro en la pasada feria de Jaén. Yo lo he visto dos puntos por encima de lo que viene siendo habitual en una plaza donde, entre el hándicap de ser últimos de temporada y estar los cercados esquilmados en esas calendas y el “pasar la mano” de los veterinarios, hemos visto lidiar como toros lo que en otras plazas no pasarían por ser más allá de erales gordos.
Este año, no. El primer día (siempre refiriendome a corridas a pie) salió uno de Rocío de la Cámara que servía para Sevilla o para Málaga, aparte de uno de Camacho que se había pasado todo el año de sobrero en El Puerto de Santa María.
El segundo día, la de “Vellosino” tuvo algunos toros con presencia sobrada, y dos más terciados. Pero es que eso dos animales “Remolino” y “Tiburonito” (2º y 3º, por más señas), habían estado sólo un mes antes en los corrales de La Glorieta, en Salamanca, como sobreros en la corrida que mató “El Juli”, por cierto, valedor principal junto a Perera de que esta ganadería debutase en Jaén. Total, que allí pesaron 490 y 510, y aquí, 470 y 462, cosas del stress y los viajes.
Pero a mí lo que más me ha asombrado es que algunos compañeros ( y no quiero malos rollos, porque aquí cada uno ve la cosa de una manera propia y personal) hayan tildado la última de feria como de “mal presentada”. Porque allí se soltaron toros con trapío para plaza muy superior a Jaén. Por ejemplo, el 4º y 5º, de Román Sorando.
Pero como una imagen vale más que mil palabras, aquí os traigo las fotos de varios toros de ese día y de algunos de la feria del año 2008, a ver cuáles tienen más trapío. Con una diferencia, las instantáneas de los del año pasado están tomadas el día de su lidia, y los de Sorando, en el mes de enero, con un frío que pelaba (los que chanelan del tema saben lo que eso significa), y diez meses antes de su lidia. Así que imaginaros, por ejemplo, cómo estaba el lucero en octubre y no digo nada del 28, que tenía incluso fundas puestas, algo que en esa ganadería sólo se hace con los toros más fuertes de la camada.
Lo dicho, siempre andaremos a vueltas con el trapío y no nos pondremos de acuerdo. Así que yo tenía que defender mi postura y lo que escribí, y qué mejor forma que gráficamente


P.S.: Para evitar suspicacias, me apresuro a dejar claro que no trato de defender a nadie, porque Serolo no es que se haya portado especialmente bien conmigo nunca, y menos aún éste año (qué asquito de jefe de prensa), y tampoco mi afinidad con Román Sorando es ni mucho menos considerable. Por eso mismo las fotos tienen poca calidad, porque están hechas de muy lejos, desde la carretera que comunica Andújar con La Carolina, y no desde dentro de los cercados. A buen entendedor...