Siempre hay un semental que es clave a la hora de impulsar una ganadería, y algunos incluso llegan a poner su vacada en lo más alto. Éste que os muestro hoy es uno de ellos. Nació en Utrera, pero hizo famosa a una ganadería de Salamanca que cuando él nació no estaba ni creada. Curiosamente, la que no existe ahora es ésa a la que él perteneció.Pero no demos más misterio al asunto. El ejemplar se llama “Montecillo”, nº 25, y fue el encargado de “hacer” la ganadería de Carmen Lorenzo y, por ende, de Hnos. Gutiérrez Lorenzo.
“Montecillo” vio la luz en la mítica finca “Juan Gómez”, solar matriz de los Urquijo de Federico desde que la ganadería fuera comprada por Juan Manuel Urquijo y puesta a nombre de su esposa, Carmen de Federico. Allí pastó la ganadería hasta casi su venta, porque años antes Carlos Urquijo trasladó las vacas, añojos y erales a “La Navarra”, finca serrana hogaño propiedad de Martín Lorca
Este toro nació cuando la estrella de la familia Urquijo comenzaba a declinar, en 1973. Y cuando esta foto se hizo, en la otoñada de 1978, “Montecillo” era un precioso semental cinqueño. Los problemas acuciaban a su dueño, Carlos Urquijo, que apenas dos años más tarde enajenó la histórica divisa grana y negra a Antonio Ordóñez, quien en 1984 se la vendió nuevamente a la familia Murube. Se cerraba así el círculo abierto casi setenta años antes, cuando Tomasa Escribano, viuda de Joaquín Murube, se la había vendido a los Urquijo.
Pero “Montecillo”, hijo de “Pollito”, no llegó a pisar “La Cobatilla”, nuevo feudo de los Murube, sino que fue “El Niño de la Capea” quien se lo llevó para sus vacas y acertó de pleno. Muchos han sido los hijos y nietos suyos que han llenado de premios los cercados de “Espino Rapado”, la finca de Pedro Gutiérrez Moya. Y él no duda en citar al “Montecillo” de Urquijo como un toro fundamental.
Si alguna vez os habíais preguntado cómo era ese toro, aquí tenéis la respuesta.


























