lunes, 16 de marzo de 2015

Con Antonio Nazaré en "Toros de Mollalta"










A estas alturas, siempre es un placer conocer una ganadería nueva. Y eso me ocurrió el otro día cuando pisé por primera vez la finca "El Espino", situada en la localidad manchega de Tirteafuera, donde desde hace pocos años la ganadera Inés López Salinas cría sus productos, marcados con la "T" que Borja Prado Eulate fundó para la divisa que anunció "El Toñanejo". Poco después, Prado Eulate vendía la mitad de "Torrealta" junto con este hierro a un industrial catalán, y tras pasar por diferentes avatares e incrementarse su número de reproductoras con vacas de José Luis Marca, acabó por fortuna en manos de Inés. 
Y digo "por fortuna" al ver lo bien cuidados que están esos ganados, lo mismo que se nota el mimo al detalle en todas las instalaciones. Pero esa es otra historia que espero contar muy pronto en este blog, porque además los ganaderos me parecieron de ese tipo de gente con las que hay que quitarse el sombrero.
El caso es que estuve presente en el último herradero del guarismo 4, seguido de un tentadero donde Antonio Nazaré y Ángel Puerta torearon dos utreras y un eral por cabeza. Tentadero con importancia, de vacas bien comidas y erales puestos para lidiarse mañana mismo. No voy a caer en el tópico de contar sólo bondades de cómo estuvieron los toreros. Prefiero que las imágenes hablen por sí solas. Sólo digo una cosa, viendo la forma en que toreó Antonio Nazaré y los méritos que ha hecho en estos años...¿es o no una injusticia mayúscula que se haya quedado fuera de San Isidro?. 
Pues eso, que ya no sirve lo que se hace en el ruedo, que el esfuerzo cada vez tiene menos recompensa y que, por desgracia, se están rompiendo leyes no escritas, pero que siempre se llevaron por bandera en el toreo. 

1 comentario:

Loli Romero dijo...

Holeeeee los toreros Buenos y para la prisma será k toreros como tu hay pocos suerte MAESTRO¡¡¡