










Ayer tuve la ocasión de ver una de las corridas más completas que me he echado a los ojos en los últimos años. Y, sin lugar a dudas y con diferencia, la mejor que en mucho tiempo he visto en una plaza menor. Cuatro toros, sólo cuatro, y en una portátil. Pero, amigo, ¡ qué categoría embistiendo !.Superiores tres de ellos, dos de los cuales, el que abrió plaza, "Amoroso-31", y el que la cerró "Mijo-27", fueron premiados con la vuelta al ruedo, y si Jairo Miguel no llega a pinchar, se la habrían dado también al segundo, un súperclase llamado "Corsario-3".
Así que los aficionados al toro disfrutamos de lo lindo. Y más todavía, presenciando en directo el momento de una ganadería tan legendaria como Flores Albarrán, que siempre estuvo ahí arriba, y a la que las modas relegaron a un injusto segundo plano.
Lo digo como lo siento, si estos cuatro toros de ayer saltan en una plaza de más fuste, la divisa azul y café se pone otra vez a funcionar, porque sus pupilos estuvieron en el mismo son de los que han puesto a ganaderías de su encaste, como "La Quinta" o "Flor de Jara" a funcionar. Y no es casualidad, porque ya el año pasado, los cuatreños lidiados en Coslada y Mejorada del Campo embistieron a rabiar.
Claro, que siempre estarán los que digan que exagero, y para eso están las fotos, en las que se puede calibrar cómo fue la embestida de estos cuatro pedazos de toros, que además estuvieron pero que muy bien presentados para una plaza de esa categoría. Así que el triunfo para los toreros estuvo servido, y tanto Sánchez Vara como Jairo Miguel, que fueron a más durante la tarde, se llevaron el esportón lleno de orejas. Y hasta el sobresaliente, "Chapurra", disfrutó de lo lindo en un par de quites.
Yo, como aficionado, me alegré, y cuando veía salir a hombros al ganadero Pedro Luis Flores, no pude por menos que acordarme de su tío Daniel, el ganadero más bravo que ha dado Sierra Morena. Si desde algún sitio de este universo infinito lo estaba viendo, seguro que un gesto de satisfacción se dibujó en esa cara de hombre cabal al que tanto admiramos algunos.














































